dimecres, 24 d’octubre del 2012
Cosas diferentes pero cosas
El culto al cuerpo que hay aquí en Rio de Janeiro es una de las cosas que mas me fascinan de esta ciudad a parte de la samba. En las playas de Flamengo, Botafogo, Leme, Copacabana, Ipanema, Leblon, São Conrado y Barra da Tijuca hay 'mini gimnasios' a cada 100 metros y realmente no están de atrezzo. Véase en la foto de la derecha.
Depende de las horas en las que salgas a hacer ejercicio encontrarás que no hay hueco para ti. Y no están habitados por gente joven solamente. Es sorprendente ver a hombres mayores de 50 y de 60 años con un cuerpo escultural y sudando la gota gorda para ponerse todavía mas en forma de lo que ya están. Quizás, directa o indirectamente sea una de las razones por las cuales Rio fue elegida sede de las Olimpiadas en 2016. La obsesión por el deporte, más allá del 'futebol' es realmente increíble. Otro día hablaré del futvolei o el volei playa. Aquí no es un hobby.
Las 'ciclo vías', más conocidas como carril bici a secas en España, permiten cruzarte casi toda la ciudad pudiendo correr, patinar, ir en bicicleta y desplazarte en ellas de manera mas o menos segura. Porque mas o menos? Por diferentes motivos. Obviamente hay barrios donde en determinadas horas es mejor no acercarte, no hace falta decir el porque, hay ciertos momentos del día donde hay demasiada gente haciendo deporte y están abarrotadas, y hay zonas donde no están bien asfaltadas, faltan trozos de baldosa en el suelo y con un leve movimiento el tobillo se puede convertir fácilmente en un gran melón por abrir. Véase la foto de la derecha.
En definitiva, hoy quería tocar dos temas: El primero, el deporte de calle. El running, skate, patinaje, la bicicleta o cualquier ejercicio parecido es muy pero que muy utilizado para desplazarse o hacer deporte y a cualquier hora del día. Sobretodo en una ciudad que cuando preguntas donde está algún lugar, todo está muy cerca, aunque después estés dos horas caminando y no entiendas porque no pueden matizarlo un poco más.
Y el otro tema, que enoja a más de uno y de dos, son las calles. Poco arregladas, suelos dejados, sin estar bien asfaltados... Las torceduras de tobillo no son pocas y las mujeres con tacones, en determinadas zonas son carne de cañón. Hay mucho que mejorar todavía de cara a lo que se le viene encima a Rio de Janeiro. Se mejorará? Se mejorará mucho, muchísimo. Pero no creo, aunque me sepa muy mal decirlo, que Rio esté preparada al 100% cuando llegue la Copa Confederaciones, el Mundial 2014 y las Olimpiadas en 2016. Ya no hablo de otros temas más importantes porque entonces no acabo ni mañana. Hay trabajo, tienen ganas y posibilidades, pero el dinero no puede comprar tiempo. Una lástima. El reloj no para...
Un abrazo!
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